Periodistas y empresas. Cómo actuar unos con otros

Víctor Manuel Romero Martínez





Al hablar de comunicación y, más en concreto, de comunicación corporativa, los estudios suelen olvidar la parte del periodista y su preparación a la hora de analizar cómo enviar mensajes y de qué modo. Por ello, las empresas que comuniquen y que tengan que hablar ante audiencias y medios de comunicación también pueden exigir un cierto compromiso y preparación profesional por parte de los redactores.


Este punto me recuerda mucho a las famosas ruedas de prensa del ahora entrenador del Chelsea, José Mourinho, cuando era entrenador del Madrid. En algunas de ellas, Mourinho corregía y criticaba a los periodistas que se equivocaban en sus informaciones y manejaban datos erróneos por no contrastar los datos. En mi opinión, Mourinho estaba en su derecho y tenía razón cuando se cabreaba. Los peridistas demostraban cierta negligencia. Otra cosa es mi opinión sobre si Mourinho debería haber hecho estas críticas en público, ya que su imagen se resentía cada vez que lo hacía.


De cualquier modo, los medios de comunicación y los profesionales interesados en tener la opinión de una organización-empresa también tienen unas obligaciones que cumplir y que, junto con la colaboración de las fuentes consultadas, ayudan a conseguir la mejor información posible. Son muchas ocasiones en las que he tenido que atender a profesionales que no han investigado previamente la empresa sobre la que querían hacer un reportaje. Error. Tanto como no analizar el sector al que pertenece la empresa. Si el periodista no hace ninguna de estas dos acciones se pone en peligro su imagen y la del medio para el que trabaja. El resultado suele dar como resultado la realización de preguntas vagas y dudosas, al tiempo que el propio periodista ofrece una imagen muy poco profesional.


Hago un inciso aquí para destacar que el portavoz-responsable de comunicación también tiene que hacer un trabajo previo para atender correctamente y facilitar el trabajo. Nunca entorpecerlo o dificultarlo. Siempre va en contra de nuestra imagen. Al respecto, escribiré dentro de poco un artículo sobre este punto y en concreto sobre un caso que me ha pasado al hacer un reportaje este mes de febrero de 2015 con la delegada-responsable de un programa europeo en España. Fue para echarse a llorar...
Volviendo al tema de las obligaciones del periodista, yo destacaría:

  • Conocimiento profundo de la realidad que aborda en su trabajo. Exhaustivo y profundo proceso de documentación en el que resulta imprescindible consultar diversas fuentes.
  • Verificación de la información que difunden y para ello el contacto con los portavoces resulta esencial.
  • Comprobación de los datos. En este punto también resulta imprescindible la cooperación y la consulta a portavoces cualificados capaces de respaldar o rechazar los datos que dispone un profesional de la información. Aquí, el portavoz puede actuar de forma poco honesta o ética en defensa de sus intereses para evitar que se fundan datos perjudiciales. El periodista debe proveerse de cautelas, pero por este motivo no debe prescindirse de la consulta con los portavoces.
  • Contrastar la información ya comprobada de la que dispone. En este punto, contar con portavoces también es imprescindible.


Víctor Manuel Romero Martínez / Autor

Víctor M. Romero es licenciado en Periodismo y cuenta con un postgrado en Marketing Digital y Social Media Turístico.

Coprights @ 2016, Blogger Templates Designed By Templateism | Distributed By Gooyaabi Templates